La terapia intravenosa (IV) es el procedimiento invasivo más común en la medicina moderna. Ya sea que se administren antibióticos, quimioterapia o simple hidratación que salvan vidas, la precisión del sistema de administración es primordial. Mientras que el PVC estándar es común para las líneas de gravedad, los tubos de silicona médica son el estándar de oro para el 'segmento de bomba' de los equipos de administración intravenosa. ¿Por qué? Porque cuando una máquina empuja el fluido, la precisión y la integridad del material no son negociables.