Los tubos de silicona son apreciados por su durabilidad. Resiste temperaturas extremas, ozono y muchos productos químicos. Sin embargo, como cualquier componente industrial, no es invencible. El manejo inadecuado, los agentes de limpieza fuertes o el descuido de los signos de desgaste pueden provocar fallas prematuras, lo que podría causar fugas o daños.